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Dali y Gala

Durante todo el día no haré nada, pues es lo que suelo hacer durante los seis meses que paso anualmente en Port Lligat. Nada, o sea que pinto sin interrupción. Gala está sentada encima de mis pies desnudos, como un mono del espacio, o como un aguacero de mayo, o como una diminuta canastilla trenzada con arándanos silvestres. Para no perder tiempo, le pregunto si puede hacerme una lista de . Ella me la recita en forma de letanía:

-Manzana del pecado original de Eva, manzana anatómica de Adán, la manzana estética del juicio de París, la manzana de la afectividad de Guillermo Tell, la manzana de la ley de gravedad de Newton, la manzana estructural de Cezanne…

Después, me dice riendo:

-Basta de manzanas históricas, ya que la próxima será la manzana nuclear que estallará.

-¡Hazla estallar!- le digo

-Estallará al mediodía

La creo, pues todo lo que ella dice es verdad. A mediodía, el pequeño sendero de cinco metros al lado de nuestro patio se había alargado a tresienctos, pues Gala había comprado el pequeño olivar contiguo donde, por la mañana, se había delimitado con cal un camino blanco. El comienzo del camino estaba marcado por un granado -¡ésta era, pues, la manzana granada explosiva!

Después, Gala, adelantándose a mis deseos, me propuso la invención de una caja de seis paredes en cobre virgen (…).

<¿Cor què vols? Cor què desitjes?>, eso me decía mi madre cada vez que se apresuraba a colmar mis deseos. Para agradecer a Gala su manzana granada explosiva repito:

-Cor què vols? Cor què desitjes?7

Y ella me responde con un nuevo regalo para mí:

-¡Un corazón de rubíes que late!

(…) Mi pequeño mono del espacio había venido a sentarse junto a mis pies desnudos (…) yo me disponía a volver a pintar (…) le expresé mi último capricho que esta vez me parecía inalcanzable:

-¡Fríeme un huevo!

Me frió dos.

 

 Salvador Dalí. Diario de un genio. 2 de septiembre de 1958.

Figueres 1904-Figueres 1989, España.

7 Expresión catalana que, literalmente, significa: «Corazón, qué quieres? Corazón, qué deseas?»

 

Imagen: Artribune