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“Buenos Aires, 25 de mayo de 1810, 9 de la noche. Mi querido J. R: (…) La verdad es que no se puede describir la alegría del pueblo, ¡somos libres! Yo mismo no alcanzo a darme cuenta de la inmensidad de esta dicha, y bailo solo sin poder contenerme. Anoche renunció Cisneros del todo y quedó abolida la pérfida intriga de los faldonudos y granbonetes del Cabildo (…) -¡Atención, señores! -Y el escribano-secretario del Ayuntamiento Justo José Núñez nos leyó: que por la nueva acta de hoy día 25 de Mayo de 1810 quedaba constituida la Junta de Gobierno en Saavedra, Castelli, Belgrano, Azcuénaga (paisanos) Matheu y Larrea (europeos pero patriotas), con Paso y Moreno como secretarios. (…) Hazte cargo del júbilo general que estalló. De ahí corrimos a los cuarteles a hacer tocar diana y a las iglesias para echar a vuelo las campanas. Terrada mandó en el acto hacer salvas: los cohetes reventaban por todas partes; las calles llenas de barro, porque llovía bastante, y sin embargo llenas de señoras y muchachas que vitoreaban a la patria a la par del pueblo.¡Aquello era hermoso! Ha sido imposible iluminar la ciudad por causa de la lluvia y de la garúa; miles de negros y mulatillos han luchado por guarnecer de candilejas las rejas de las ventanas y las cornisas de las puertas; pero se ha recurrido a otro expediente: se han hecho abrir todas las puertas e iluminar los zaguanes; la mayor parte de las ventanas están abiertas e iluminadas por detrás de los vidrios con candelabros, y en las piezas hay niñas y señoras recibiendo sus amigos, tocando el clave y bailando. Yo no he visto jamás una alegría más expansiva ni más cordial”.

Carta de Cosme Argerich a J. R. en  Raffo de La Reta, J.C. Lecciones de Historia Argentina. Buenos Aires: Ed. Estrada, 1954.